El joven Al Piste y su malograda plantación de orégano
Published by Sonia under on 03:54.
Al Piste nació en Milwaukee en 1924. A la edad de 23 años se trasladó al oeste de Oklahoma para hacerse cargo de una plantación de orégano. No se fue solo, le acompañaron sus hermanos Ed, Pete y Nate Piste.
El modo en el que Al Piste obtuvo la plantación de orégano al oeste de Oklahoma es confuso. Algunos dicen que se la ganó directamente a Phil Jefferson en una partida de cartas amañada. Otros opinan que a cambio de la plantación, Al Piste vendió a su única hermana a un buscador de oro procedente de Montana, que a su vez le había vendido la hermana a Phil Jefferson.
Lo único cierto y comprobable es que en octubre de 1947, Al Piste se instaló con sus tres hermanos en el rancho de la plantación, y que vivieron en paz hasta el verano de 1949. Ese año, el 14 de junio para ser exactos, Désireé Malou, una joven apetecible, se plantó en el porche donde los hermanos dormitaban, tiró su petate al suelo, y con marcado acento francés dijo “me llamo Désireé Malou y vengo a quedarme”. Acto seguido y como si aclarara en algo el asunto, añadió “soy artista”.
A los hermanos Piste una torcida y casi imperceptible sonrisa les asomó bajo el bigote.
Le cedieron la mejor habitación y Al Piste construyó de inmediato un pequeño orificio en la cámara del baño para poder observarla. Empezaron los problemas.
Primero fueron pequeñas discusiones entre los hermanos por lo injusto del reparto de los tiempos de observación establecido por Al Piste, en el que éste salía siempre beneficiado. Después, cuando Désireé Malou había adquirido ya cierta confianza y se duchaba con la puerta abierta, el motivo de disputa entre los hermanos fue decidir quién de ellos la haría por vez primera mujer. Desconocían los hermanos Piste que de tal tarea ya se había encargado muchos años atrás un tal Antonin Diot, al que el hecho de haber perdido los dos brazos y las dos piernas en la guerra, no le había resultado de ningún impedimento. Después, la pequeña Désireé Malou, que por aquel entonces no contaba con más de doce años, se había dedicado a confirmar y reconfirmar cientos de veces su feminidad en un prostíbulo a las afueras de Paris.
Pero estos datos los hermanos Piste no los conocían, y se hubieran retado en duelo con cualquiera que se los hubiera facilitado, así que las disputas por la virginidad de Désireé Malou se fueron encrudeciendo. Una tarde se sentaron a hablar.
Al Piste dijo que sólo a él le correspondía desflorarla, primero por ser el mayor, y segundo por ser el legítimo propietario, o casi, de la plantación de orégano de la que todos vivían.
Ed Piste, que compartía con los cerdos no solo el color rosado de la piel, sino también el de los dientes, dio un golpe sobre la mesa, maldijo su estampa y dijo que él había renovado el sistema de riego de la plantación y ganado así su derecho.
Pete Piste, que desde que había llegado a la plantación había sustituido la marihuana por el orégano mezclado con nuez moscada, dedicó a sus dos hermanos una sonrisa estúpida y después les pidió que se abrazaran mientras él iba a clavarle su estirpe en las entrañas a esa mujer. Se levantó, dio cuatro pasos tambaleantes y se cayó al suelo.
Nate Piste, que por lo que se sabe era homosexual y hubiese preferido desflorar a cualquiera de sus hermanos antes que a esa francesa calentorra, disimuló un poco y dijo “!prímer, prímer!” y después se fue al rancho de Klaus Leffers a ver cómo éste domesticaba a un caballo a pecho descubierto.
No llegaron a ningún acuerdo.
Por su parte, Désireé Malou, que tal y como ya había advertido a su llegada, era artista, necesitaba practicar su arte a diario, y éste consistía en bailar semidesnuda unas danzas que había aprendido en Kenia, donde uno de sus tantos amantes la había llevado años atrás. Los hermanos Piste la observaban absortos, sin comer, sin dormir, sin apenas hablar, exceptuando, claro está, a Nate Piste, que tampoco lo hacía, pero por motivos más relacionados con el torso de Klaus Leffers que con el de la bella francesa.
Las cosas empezaban a torcerse y el verano se presentaba largo, caluroso y seco. El más largo, caluroso y seco de todos los que se había conocido hasta la fecha. La falta de atención de los hermanos Piste a los asuntos cotidianos de la plantación fue letal. Descuidaron el riego y el orégano se secó en sus matas. Se empezaba a gestar la tragedia.
El 24 de agosto de 1947 las temperaturas alcanzaron los 46ºC. Esa noche Klaus Leffers se dirigió al rancho de los hermanos Piste para observar él también a escondidas, como era su costumbre, a la deseable Désireé Malou. Completamente hechizado por sus espasmódicos movimientos, tiró la colilla de su cigarro al suelo y sin poder resistirse a la magnética atracción que sentía, entró en la casa.
En el exterior, la colilla prendió en una mata que ardió y se propagó a gran velocidad por toda la plantación. Cientos de hectáreas fueron pasto rápido de las llamas y quedaron arrasadas.
Mientras, en el interior de la casa, un delicioso, embriagador y afrodisíaco humo procedente del incendio se coló por las ventanas. Los hermanos Piste, alentados por una Désiree Malou que bailaba y los contemplaba enardecida e incitante, se miraron entre si y supieron en ese instante lo que había que hacer. Klaus Leffers, para deleite de Nate Piste, también participó.
A la mañana siguiente encontraron a seis cuerpos carbonizados y unidos entre si, formando la extravagante figura de un candelabro.

4 comentarios:
Una orgía muy caliente. No está mal, cambio la última confesión por un candelabro sureño. Porq plantaciones de orégano? jejejeje
muy chulo
No se si me gusta o no lo que ha escrito. Bueno.... si, mucho. No tanto, da miedo, bueno... me gusta. O no.
Definitivamente si
Siempre suyo
Un completo gilipollas
Me encantan tus relatos, el nombre de sus personajes, el argumento... Sigo siendo tu fan nº1.
Tienes buenas ideas.
Saludos
Ese deseo tan "malou" ;) todavía estoy intentando imaginarme la pose candelabrial.
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